Meditación anti-estrés

 

Los últimos estudios en neurociencia nos muestran que los comportamientos relacionados con el estrés están conectados al cerebro, que son menos acerca de nuestro medio ambiente, y más sobre cómo lo reaccionamos individualmente.

La meditación puede reducir el estrés del día a día, y darle más paz y tranquilidad. Si el estrés le tiene ansioso, tenso y preocupado, considere intentar meditar algunas veces al día. Pasar unos minutos meditando puede restaurar su energía y tranquilidad.

Aquí puede encontrar algunos ejemplos de meditación que le pueden ayudar.

Al empezar el día

Salir de la cama y ir directamente a la rutina de todas las mañanas puede gatillar el estrés. Medite un poco al empezar el día para tener una mentalidad pacífica que le prepara para con una perspectiva positiva para el resto del día.

Intente: Despierte 15 minutos antes de lo habitual, encuentre un lugar tranquilo para sentarse y cerrar los ojos. Incline su cabeza hacia abajo y siga su respiración, sintiendo que cada respiración abrir su pecho y animar su cerebro con oxígeno. Sienta gratitud por tener otro día más.

Para darse cuenta de sus factores estresantes:

Es difícil evitar el estrés si no sabe lo que lo induce en primer lugar. Esto le ayudará a reconocer sus factores de estrés y cambiar su actitud hacia ellos, dándole más control sobre sus pensamientos y sentimientos.

Intente: En primer lugar, reconocer lo que impulsa sus pensamientos pesimistas. No trate de cambiar estos gatilladores, simplemente observelos. Los pensamientos no tienen poder si no los internaliza, así que dígase: "Este pensamiento o sentimiento existe en mí, no en la realidad." Así usted percibirá el mundo de una manera más positiva. Sienta su cambio de actitud.

Para eliminar el estrés en pocos minutos:

Los estudios han demostrado que la meditación es una manera eficaz de eliminar el desorden de su mente. Esta meditación se puede ajustar a su horario como le parezca oportuno -puede tomar tan poco como tres minutos, o hasta 20 y le ayudará a tranquilizar el cerebro para lograr una experiencia tranquila, totalmente presente y libre de estrés.

Intente: Comience sentándose cómodamente con los pies en el suelo y las manos en su regazo. Cierre los ojos y siga su respiración por unos momentos. Luego observe lo que su mente está pensando y sintiendo, pero no juzgue o trate de cambiar sus pensamientos. Hacia el final del proceso, separe todos estos sentimientos y pensamientos, permitiendo que surja un sentido más profundo al alcanzar la libertad de pensamiento.

Para apreciar momentos felices:

Los momentos pacíficos pueden ser fugaces. Esta meditación ayuda a que su cerebro lo establezca como un hábito, lo que puede hacer que las futuras experiencias de felicidad sean más vivas y duraderas.

Intente: Siempre que sienta un momento de paz, conscientemente tome nota. Disfrute del momento y deje que se grabe en su cerebro.

Para estar en paz:

Estar en paz estimula una función cerebral superior, ayudándole a encontrar soluciones más creativas e inteligentes. Re-imagine una situación difícil en una pacífica utilizando esta meditación.

Intente: Piense en un momento de paz y felicidad, que le dará una mejor actitud hacia el desafío que le hace sentir ansioso. Utilice su memoria para frustrar el miedo e invocar calma y claridad, haciendo que se sienta más grande que la situación a la que afronta.